lunes, 2 de enero de 2012

Trabajando para Dios.


Bueno muchas veces ignoramos el llamado de Dios a nuestras vidas, cuando sientes una inquietud de hacer algo bueno, que no te deja de incomodar, es el espíritu santo que está en ti moviéndote, verdaderamente cuando uno lo sigue no hay duda que viene del señor pues tu alma queda en paz satisfecha, deseosa y renovada. Es gratificante saber que estas ayudando a resolver un problema que antes ignorabas.
Cuantas veces vas caminando y te mueves a la calle por que hay en esa acera una caja de cartón y en ella se encuentra una persona tan necesitada de Dios como nosotros, nos hacemos los ciegos, cuantas veces has despreciado a una persona que te pide ayuda, has mirado con recelo, rencor, hasta asco, púes dime que no hace Dios por ti cuantas veces no te ha juntado del suelo y a levantado y a puesto en ti vestidura nueva, sandalias en tus pies y ha entregado a ti la vida eterna. Ayudemos a los habitantes de la calle, basta de hacernos los ciegos, no dejemos ese problema en manos de otros, tu puedes hacer grandes cosas y Dios te da la autoridad y el poder para vencer. No ignores mas al que te pide alimento, no ignores mas al que tiene frio. Dice la biblia: Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. Mateo 25 : 35-46. 
Sabes que tu puedes cuando caminas darles algo de comer, algo de vestir y eso hará la diferencia, Nosotros trabajamos por un centro de restauración.
Solo en ti esta el cambio de un mundo mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario